calles. f. 1.- Vía para uso de peatones y vehículos, o solo de los primeros, que transcurre entre dos puntos de una población. 2.- Por analogía morfológica, cada una de las franjas o zonas longitudinales en que se divide una pista de atletismo o una piscina de natación, para que cada uno de los participantes en una competición corra o nade por ella. etimologíaDel latín callis-is, 'vereda', 'sendero', especialmente el de ganado. Fuente CB y DRAE Comentarios1.- La etimología es sencilla, pero abro este artículo para poner de relieve la sorprendente variedad con que las lenguas romances, y otras en contacto con ellas, han escogido distintos étimos latinos para obtener la voz con que cada una designa con carácter principal las vías urbanas, sin perjuicio de denominaciones secundarias, que resultan ser las principales en otro idioma. La información es tan abundante y entrecruzada que lo más difícil es exponerla sin generar un batiburrillo. Intentaré ser sistemático:
2.- Como hemos dicho en el apartado anterior, el étimo callis no sólo ha originado voces en castellano. Ya hemos visto que en rumano existe calea, cuya traducción más acertada no sería 'calle' (eso sería strada), sino 'vía'. Así, aunque la avenida más famosa de Bucarest es la calea Victoriei, en Rumanía una calea ferata es una vía férrea, y la Vía Láctea es la Calea Lactea. En italiano los diccionarios recogen como voz anticuada y literaria calle, cuyo significado es 'calle estrecha' o 'sendero campestre', sentido que utiliza Dante en el Paradiso de su Divina Comedia. Su único uso actual se da en Venecia, donde designa las estrechas callejas peatonales que existen entre las casas por donde no pasan los canales. En catalán, call designa un 'camino estrecho entre dos paredes', lo que nos remite al sentido veneciano. Pero, contra lo que sugiere una fácil analogía semántica, la palabra call con la que se designan algunas juderías, y singularmente la de Girona, no proviene de esta raíz, sino del étimo homófono hebrero qahl, que significa 'sinagoga'. 3.- No deja de ser sorprendente la temprana aparición en castellano de la voz "calle" con su mismo significado actual. Corominas la data en el Fuero de Avilés, de 1155, pero incluso ochenta años antes puede localizarse en los registros del CORDE, en documentos notariales, redactados en latín con incrustaciones castellanas, en los que al describir una finca se indica que ésta se encuentra "in calle de Francos", por ejemplo. Corominas apunta que la voz latina original ya había tomado en el s. VII el sentido castellano, lo que podría explicar los casos que registra CORDE. Pero lo cierto es que en sus Etimologías (XV, XVI, [10]) S. Isidoro sigue definiendo callis como "camino de ganado entre montes, angosto y trillado", añadiendo, por cierto, que tomaría el nombre de ¡los callos de los pies! AutorSolitarius. Volver |